7.1.11

CHILE: REFORMA BINOMINAL 2011?

CHILE: Esta semana (3 de Enero 2011) un grupo de diputados ha presentado dos proyectos con el objetivo de modificar el actual sistema electoral. La primera iniciativa es una reforma constitucional que apunta a eliminar el guarismo “120” de la carta fundamental. Esta reforma es esencial debido a que la definición de un número específico de parlamentarios limita cualquier discusión sobre una reforma al sistema electoral.


Durante el Gobierno de la Presidenta Bachelet se presentó un proyecto que apuntaban al mismo objetivo (Boletín 4668-07). El proyecto fue rechazado en la Cámara y en el Senado, en general, por dos razones: la desaprobación con modificar el sistema binominal, principalmente, de diputados UDI; y la falta de una propuesta clara de reforma por parte del Ejecutivo.

¿Habrán cambiado de opinión nuestros parlamentarios de derecha? 

Habría que preguntarle al Diputado Gustavo Hasbún (UDI) si sabe algo, quien es uno de los autores de los proyectos y quien no era parlamentario en el periodo anterior.

El segundo proyecto es una propuesta de reforma al sistema electoral en la cámara de diputados y de redistritaje de las circunscripciones. En concreto, el nuevo sistema aumenta de 120 a 150 la composición de la cámara; 120 se elegirían a través del sistema binominal (Si, igual que ahora), mientras que los 30 nuevos escaños se repartirían a través de un sistema proporcional compensatorio a las listas que superen el 5% de la votación nacional.

Para asignar los 30 escaños adicionales, primero, se establecería un nuevo porcentaje por lista que representa la votación de éstas pero respecto del total de votos obtenidos por las listas que logren superar el 5% de la votación nacional. Luego, se calcularía cuantos escaños le hubieran correspondido a cada pacto si los 150 cupos hubieran sido asignados por un sistema proporcional. Finalmente, el total obtenido se resta a los escaños que realmente fueron asignados por el sistema binominal para definir cuántos de los 30 nuevos escaños le corresponden a cada lista.

Por ejemplo, considerando el nuevo porcentaje y una cámara compuesta por 150 diputados, a la Concertación le hubiera correspondido tener 71 escaños. Como a través del binominal sólo logró 57, le corresponderían 14 de los 30 escaños nuevos a repartir. Para asignarlos se realiza el mismo ejercicio pero al interior de la coalición, se asignan los escaños por partido y los candidatos electos serían aquellos con mayor votación y que no hayan resultado electos por el binominal.

Ahora, de reforma hay bien poco.

Primero, efectivamente habría una corrección de proporcionalidad, pero convengamos que, con el tiempo, este problema se ha ido atenuando. Considerando los resultados del 2009, por ejemplo, la diferencia entre el porcentaje de votación obtenido por las coaliciones mayoritarias y el porcentaje de escaños asignado es baja (3 - 4 puntos de diferencia).

Segundo, y lo más importante, el 80% de la cámara, 120 diputados, seguirían siendo escogidos por el binominal: un sistema poco competitivo; con bajos niveles de incertidumbre; que subsidia a las segundas mayorías y donde no se promueve la igualdad del voto.

Considerando el alto umbral necesario para que ambos candidatos de una lista sean electos, las coaliciones tienen incentivos para llevar un solo candidato fuerte, el que finalmente resulta ganador: poca incertidumbre, poca competencia. Finalmente, si es que hay competencia, ésta se da al interior de la coalición y no “entre” coaliciones.

Tercero, este sistema no promueve nuevos incentivos ya que los 30 nuevos escaños se asignarían a aquellos candidatos que obtuvieron altas mayorías pero bajo los incentivos del sistema binominal. Podríamos hablar de corrección si es que estos 30 cupos fueran asignados por un sistema distinto, pero no. Los incentivos y restricciones del sistema se mantienen.

Decir que esta reforma corrige los problemas mayoritarios del binominal es un error.

Lamentablemente, este proyecto demuestra que la única forma de discutir este tema es, primero, asegurando lo que se tiene: los 120 diputados escogidos por el binominal. Luego, vemos qué se puede hacer.

Esperemos que el Congreso y el Ejecutivo estén dispuestos a aprobar el proyecto que elimina el guarismo “120”, pero dispuestos también a discutir una reforma real al sistema: ¡el voto debe importar!"

Carolina Garrido aka @carolagarrido
Cientista Político

4.1.11

Mala educacion sexual

Después de las campañas de des-prevención VIH/sida y la de homofobia de Estado bajo el pretexto de prevenir la violencia intrafamiliar, el Gobierno de Sebastián Piñera nos demuestra una vez más cuán novel y moderna es su Nueva Derecha -- esta vez dejando a los jóvenes de Chile sin educación sexual.

Obviamente, las mentes brillantes que lideran el Mineduc, partiendo por el Ministro Numerario Opus Dei Joaquín Lavín, jamás admitirían que es eso lo que están haciendo. Pero es en efecto lo que ocurre con la decisión del Mineduc y Sernam - o lo que va quedando de éste - de promover no uno, sino SIETE programas de educación sexual, algunos buenos y de comprobada efectividad, otros que enseñan novenas y mandas a Santa Rita de Cascia - la santa de los casos imposibles - como método anticonceptivo.

La nueva forma de gobernar le ofrece desde Marzo siete "opciones" que le dan un completamente nuevo sentido a la expresión "mercado de las ideas." ¿Usted le tiene alergia a los condones? ¡Casero! Le tenemos programas fantásticos que desvirtúan, denostan y prohiben el uso del condón. ¿No le gustan los gays y las lesbianas? ¡No se preocupe! Aquí le tenemos un programa a la medida que dice que la homosexualidad no existe como identidad; y como extensión que gays y lesbianas -que dicho sea de paso, son identificación social y política- NO EXISTEN. Y, por si acaso, dos programas más que le dicen que la homosexualidad es pecado. (Ah, y buena suerte a la gente Trans o Intersexual). ¿Le gusta más el sexo con moralina y harta culpa? Ahí le tenemos un programa nuevecito de paquete "basado en virtudes: castidad, pudor, virginidad, abstinencia." Y otro que le vende la pomada con la idea de "posponer" en vez de usar condones.


Fuera de los contenidos y "valores" -- o mejor dicho, esa tan local ideología pechoña en perpetua batalla con una realidad que la supera -- que algunos de estos programas promueven, cabe preguntarse con qué criterio se fomentan programas que no se basan en evidencia positiva de tipo alguno, en igual pie que otras de reconocida rigurosidad científica; y que se incluyan solo dos o tres programas que pasan estándares internacionales. ¿Quién decide qué se enseña? ¿Cuál es el proceso decisorio? Y aún más importante, ¿por qué el Ministerio que se dedica, por ley, a desarrollar políticas educativas para la nación permite que se diluya su autoridad tutelar?
Lo que más preocupa es que, evidentemente, estas SIETE "OPCIONES" se contradicen y anulan sus contenidos. Son SIETE los programas que se promueven, con contenidos disimilares, sin conocimiento de base transversal. Y Mineduc (esto es, el Estado) les dice, literalmente, que "Todo es igual y nada es mejor." Subrayamos: Con la Mala Educación Sexual de Piñera, los jóvenes de Chile se enfrentan a la más macabra campaña de desinformación en la historia de nuestra República desde la fundación de El Mercurio.
Nuevamente acá triunfa la ideología del ciudadano como consumidor. Opciones por doquier y como le guste a usted. Cabe preguntarnos si los programas son para los estudiantes o para los padres. O para la Santa Curia en Roma. Es todo muy confuso. Lo que sí nos queda claro, es que el Gobierno de Sebastián Piñera nos entrega un nuevo récord en la creación de malas políticas públicas en género y sexualidad.

Bienvenidos al Año del Conejo."

Iñigo Adriasola